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¿Qué es el suelo radiante? ¿Puedo tener la calefacción en el suelo?

14 AGOSTO 2020

Al igual que existen distintos sistemas de generación de calor como la aerotermia o las calderas de condensación, encontramos diferentes sistemas de difusión de dicho aire caliente. Es decir, tenemos distintas formas de que el calor acceda a cada una de las estancias de nuestro hogar o negocio.

Lo primero que suele preguntarse alguien cuando empieza a oír hablar de este tema es…

¿Qué es un sistema de suelo radiantes o suelo calefactado?

Se trata de una forma de difusión de calor compuesta por unas tuberías por lo general de plástico por las que circula agua caliente o fría según la necesidad sea la de irradiar calor o la de absorberlo, en el caso del suelo refrescante. Además de esta forma, tenemos la opción de un sistema eléctrico, en el que, en lugar de dichas tuberías, se colocarán una serie de resistencia que generarán calor por medio de la electricidad, pero con idéntico resultado.

La temperatura a la que trabaja esta instalación que tendremos debajo del suelo de nuestro hogar es baja, rondará entre los 30/45ºC. Por esto añadido a la superficie que debe cubrir (que es mayor que la de un radiador o estufa), la inercia térmica de este sistema es elevada, es decir, que el calor no se nota inmediatamente después de encenderlo, igual que tampoco lo notaremos nada más apagarlo.

El hecho de trabajar a baja temperatura, implica un menor consumo de energía y por tanto una reducción del coste económico. Esto favorece la instalación por medio de sistemas de generación de calor provenientes de energías renovables como la solar, la aerotermia o la geotermia.

Al tener la instalación bajo del suelo y con una red de tuberías colocadas por toda la estancia, conseguimos un calor uniforme además de una liberación importante de espacio, puesto que no necesitamos radiadores u otro tipo de difusores. Este sistema solo requiere un pequeño armario o caja empotrada en la que se colorearán los colectores.

Como hemos visto, la forma de calentar de este sistema, es irradiando calor desde el suelo, por lo que no tendremos molestas corrientes de aire. Si tenemos techos altos nos beneficiaremos un confort importante, puesto que no calentaremos demasiado el aire de la parte superior y si notaremos calidez en la parte baja por lo que ahorraremos una importante cantidad de energía y dinero.

Como todos los sistemas, también tiene inconvenientes. ¿Cuáles son?

En ocasiones el suelto refrescante puede hacer que se enfríe demasiado la superficie y genera condensación de modo que se crean pequeñas gotas o charcos, pero para esto se incorpora una sonda de control que evita los suelos demasiado fríos, algo que a su vez es bastante incómodo.

Otro inconveniente es que, aunque ahorremos en el consumo diario, solo será rentable en los casos en los que le demos un uso elevado, porque la instalación es cara y además costosa, por lo que se sugiere acudir a un profesional acreditado.

Se recomienda en zonas frías y casas ocupadas durante todo el año, centros de trabajo o muy transitados… etc.

La climatización invisible no es solo la de suelo irradiarte. También encontramos sistemas de irradiación en techo y paredes, que se purgan de una manera más sencilla, pero son menos recomendables, ya que, tienen una difusión de calor algo poco apropiada (en comparación).

Si quieres conocer otros sistemas de calefacción ecológicas o más recomendadas para zonas más cálidas pincha sobre este enlace.